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Reencuentro con la magia
El año pasado me uní al batallón de seguidores de la conocidísima saga de The Lord Of The Rings, reconozco que mi fanatismo no tiene el 100% de su base en la literatura, de hecho sólo he leído El Hobbit, La Comunidad del Anillo (y la del Ladrillo, disponible en internet, sólo para ñoños) y a medias dejé Las Dos Torres. Las películas las he visto ene veces. Coincidía en las salas de cine, con otra saga de gran impacto también en el mundo de los amantes de la fantasía, me refiero a Harry Potter. En ese tiempo, mi corazón era sólo para Frodo y sus secuaces, por eso consideraba a las aventuras del pequeño mago de Howarts como una vil colección infantil que no llegaba ni a los pies de la obra de Tolkien.
Habiendo pasado harto tiempo desde el día en que estrenaron El Retorno del Rey, el mundo de fantasía que había encontrado, lleno de elfos, ents, trolls, orcos y muchos seres más, desapareció, remitiéndome a lo mundano de nuestro día a día, un mundo plano, monótono, sin magia. Mas al iniciar estas vacaciones, comenzó el vuelco a mis reproches hacia Potter. Mi Felipito se consiguió con un sobrino el primer tomo de la saga de Harry, “La Piedra Filosofal”. Al principio me hice la desinteresada, pero después pensé que hace bastante tiempo no dedicaba las vacaciones a leer, así que traté de ser más receptiva y menos prejuiciosa, al menos si tras leerlo no me agradaba, lo criticaría con propiedad. Me lo prestó, leí las primeras 50 páginas (ni modo que leyera las 50 últimas…brrrrr….) de a poquito, en ratitos libres, hasta que una noche me instalé en una silla del comedor, a las 22:00 hrs., retomé la lectura y de pronto me vi en medio del salón principal de Howarts, escondiéndome del profesor Snape, petrificada con Voldemort… No era una lectura simple, no, tampoco era un leve uso de la imaginación, sino que me hice sombra de Harry, sus miedos y alegrías eran también míos… me había hecho parte del mundo de Potter!! Nunca pensé que través del libro que tanto detestaba (sólo porque sí) iba a reencontrarme con aquella cercanía que alcanzaba sólo en los clásicos de Papelucho y que a decir verdad, pensé que nunca volvería a experimentar. Había olvidado lo genial que es leer un libro desde adentro, no como mero espectador, eso de vivir los mismos sentimientos que sus personajes, de sentir frío o calor según la temporada, son sensaciones que sólo un libro puede entregar (ojalá fuera tan espectacular leer los libros de parasitología o cuidados de enfermería…) Esa noche, leí el libro de corrido, terminé pasada la 1:00am y aunque estaba cansada, las ganas por saber la siguiente aventura eran mayores, como se dice, me fui por un tubo y no pude salir sino hasta llegar al final. Por mí hubiese empezado esa misma noche con el siguiente libro. Este miércoles iré a ver el Prisionero de Azkabán, está de más decir que ya estoy leyendo el libro.
Por lo tanto, mis disculpas sinceras al Sr. Potter, no tenía idea de todo lo que vivió en compañía de sus tíos, fue todo un acierto irse a estudiar a Howarts, gracias a eso es que hoy muchos como yo se deleitan sumergiéndose en los mares de la fantasía, esa que se vive a full cuando niños y que al pasar el tiempo tanto se anhela. Gracias Harry por mostrarme la puerta a un mundo donde la magia es el aire que respiramos, y podemos olvidar por algunos instantes que formamos parte del a veces patético y amargado circo terrenal.
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Representativos??…mis polainas!!!
Este fin de semana me di uno de esos lujos exclusivos para las vacaciones… ver televisión hasta tarde; generalmente la noche sabatina ofrece (extrañamente) una programación agradable, si no es 31 Minutos es La Ley de la Selva. Pasada la medianoche me dediqué a ver el programa del veterano Pollo Valdivia. He visto más de una vez su programa de conversación y en general lo encuentro bastante bueno, pero el capítulo de ayer, dejó bastante que desear…
Partieron señalando que el tema sería qué tan representativos son los seres que forman estos team como el de Mekano, en relación a los jóvenes en general. Para ser sincera, mi respuesta a esa pregunta fue inmediata… por favor… que no nos representen.
Las invitadas eran cuatro chicas del team ya mencionado, quienes, como bien señaló en un principio el animador, no eran conocidas más que por sus bailes en Mekano o por un par de entrevistas en las revistas teenagers, la idea era acercarse a sus puntos de vistas, en otras palabras, hacer que aporten en algo al tema. En teoría, todas las personas tenemos una faceta intelectual que no siempre sale a la luz, por eso no sería tan raro que estas chicuelas nos sorprendieran con interesantes argumentos.
Hasta ahí iba todo bien, pero los minutos empezaron a correr y para mi desgracia, y seguro la de muchos más, la charla y el programa en sí se tradujo en un pijama party donde la mesa de centro era ocupada por cómo sus pitutos les ayudaron con el salto a la fama, por qué se ponían pechugas, cómo consiguieron sus pololos, quién era más sexy, con quiénes del programa estaban peleados, entre otros tópicos de menor envergadura.
En resumen, la idea del programa se fue a las pailas, el camino que tomaron era más cercano al tema que aparecía escrito en pantalla “Soy una chica mekano”
La televisión de ahora, lamentablemente, no tiene suficiente peso como para exigir calidad a la parrilla que exhiben, de hecho la antigua farsa de que los chilenos reclaman por programas culturales quedó al desnudo ante el especial que hace un par de semanas mostró TVN acerca de Pablo Neruda… el rating en esa ocasión fue casi tan malo como el de Teleferia de Gonzalo Cáceres (quizás peor), pues el show de Morandé se llevó el grueso de la sintonía (conclusión: el chileno es doble standar)
Retomando el tema, no pretendo emitir juicios sobre lo que cada canal quiere transmitir (mal que mal, es un negocio y ellos saben qué es más rentable, por muy banal que sea) pero me niego rotundamente a pensar que los protagonistas de estos programas, son representativos de la población juvenil en general. Esta tarde, me junté en Los Leones, uno de mis lugares predilectos, con mi Felipito y conversamos el tema; llegamos a la conclusión que existe un grupo no despreciable de adolescentes que, por duro que sea asumirlo, viven el día a día sin expectativas, no trascienden de la apariencia, no producen “jugo filosófico” de calidad. No estoy tratando de decir que no deben comportarse así, por algo existe el libre albedrío, pero la verdad da pena que metan a todos los jóvenes en ese mismo saco.
Por fortuna puedo decir que el medio en que me muevo, lo componen personas que tienen una riqueza intelectual, y no hablo que se trate de Einsteins o Maturanas, sólo es gente que es capaz de mantener por largo rato una conversación que deje algo, no esas charlas insípidas y tristes que muchos sostienen. Bajo esto puedo afirmar que son muchísimos los adolescentes que rompen el estereotipo de rebelde top con el que ahora se trata de tacharnos, por eso es injusto que se nos compare con esta generación televisiva. Me pregunto si habrá ocurrido algo similar en la época de Música Libre.
La evidencia es clara… existimos jóvenes capaces de aportar ideas y sostener argumentos sólidos ante cualquier tema que se ponga en el tapete, que tenemos proyectos, que contruimos día a día un camino a nuestros sueños, a nuestras metas. Me rehuso a ser representada por individuos con cero expectativas en esta vida, si eso es ser adolescente, prefiero un bypass a la adultez.
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La daga que más duele
Cada ser humano tiene su escala de valores, por muy fútil que sea su existir en este mundo.
Desde que iba en la básica, estoy consciente que si hay algo en este vasto universo que me enerva por completo es la deslealtad, romper de alguna manera el lazo de confianza que tiendo a los demás, la verdad eso me saca de quicios. Más de alguno me comprenderá, pues así como yo, hay quienes no toleran la mentira, la infidelidad, etc., situación que nos lleva a veces a tomar medidas drásticas.
Cuando era niña, tenía una amiga a la que le contaba todo, incluso una vez le dije qué niño del colegio me llamaba la atención, suponiendo claro está que lo guardaría en secreto… pequé de ilusa!! En menos de 24 horas fue corriendo a contarle al chico en cuestión, qué verguenza y rabia sentí en ese minuto, más aún cuando eran años de amistad y me salía con eso… nunca volví a sincerarle algo, nunca fue igual nuestra amistad… y la complicidad???… se esfumó en un abrir y cerrar de ojos. Por supuesto lo infantil de la época no podía mantener una ley del hielo entre ambas y de hecho aún converso con ella, de vez en cuando, evidentemente sin la cercanía de antaño.
En todo caso, dicen que no hay mal que por bien no venga… tras ese incidente, me alejé del grupo y conocí a la que ahora es mi mejor amiga. Algo que me hace otorgarle ese preciado título, es la peculiar relación que tenemos. A Karol la conocí casi cuando salía de octavo, ella era un curso menor, así que duró poco nuestra complicidad de colegio, sin embargo, y pese a que al año siguiente me fui a vivir a Serena, nuestra amistad creció una enormidad, mes a mes intercambiábamos cartas de hasta 20 páginas, compartiendo todo lo que habitaba en nuestras mentes y diario vivir, era como si fuésemos hermanas, verdaderas cómplices. Ahí conocí lo que realmente es la amistad. Al tiempo, escuché por ahí una frase que dice “cuando se es amigo de verdad, el abrazo es tan intenso como el primero, aun cuando pasen años sin verse” Hecho que comprobé, pues hasta el día de hoy, cuando ya retorné a Santiago y vivo a unas cuadras de la Karol, no nos vemos seguido (algo que sinceramente, estoy pensando en cambiar) pero la confianza absoluta se mantiene incólume, la sonrisa cada vez que nos encontramos es radiante, tal como en los últimos días de mi básica.
Segundo hecho que recuerdo… mi “ex” (si es que para eso alcanza)… lo conocí hace varios años atrás, en El Quisco, cuando vacacionaba junto a mi prima. De primer momento me llamó la atención su cálida sonrisa, su habilidad para hacerme reír, algo que en mi inocencia se transformó en enamoramiento, pasaron meses hasta que nos volvimos a encontrar y ya ni recuerdo cómo, empezamos a andar. El sucedáneo de relación no duró más de 18 días, al tiempo terminó conmigo (nótese, por MSN) ya que vivíamos lejos (yo en Serena, él en Stgo.) algo que en realidad asumo que impide una relación. Pero las condiciones del término no fueron el gran problema para mí, sino la confesión que me hizo al tiempo después… se aprovechó de lo encantada que yo estaba con él, viéndome como una posibilidad de sentirse con poder, de usarme para sentirse bakán, bueno, la diferencia de edad era de unos 2 años (yo era mayor) y la verdad para un hombre, especialmente un púber, es un trofeo una mina mayor. Conclusión: me hizo sentir como palomilla, estúpida e ilusa palomilla, sin tomar nunca en cuenta el daño que me podría hacer. Aunque no lo crean, no soy rencorosa, pues de hecho hasta el día de hoy me lo encuentro en la universidad y charlamos sin drama, hasta puedo decir que lo perdoné, porque actuó como el perfecto inmaduro que era, espero por su salud mental (y la de los demás) que aún no lo sea. Me marcó mucho ese impasse… una nueva lanza a mi confianza, por suerte el tiempo y las reflexiones lograron dar vuelta la página.
La verdad, podría relatar otros acontecimientos, pero como sé que este blog no es invisible, prefiero omitir… Lo que sí quiero dejar en claro (stop… porqué siempre escribo como si me dirigiera a alguien?????…) es que en mi caso, la ley del espejo no se cumple… Para los que no saben, existe la teoría que los aspectos que nos molestan de sobremanera, es porque son defectos que se presentan en nosotros, en este caso, si me molesta la deslealtad es porque no quiero reconocer que yo soy desleal. Aun cuando concuerdo con la ley del espejo, doy fe a que no soy desleal, porque sé que logro causar en los demás una confianza especial y casi instantánea (ene veces me lo han dicho), así que no tengo nada de Cura Gatica.
Me gustaría saber qué motiva a la gente a pasar por sobre la lealtad, será acaso que donde nosotros vemos un lazo de confianza ellos no lo ven? Puede ser ese el karma de quienes nos encariñamos con facilidad con las personas, el caer de ilusos y pensar que para los demás somos tan importantes como ellos para nosotros. Sin embargo, no por eso me cambiaré la chaqueta y seré más suspicaz al conocer a otros, al contrario, prefiero seguir siendo así de ingenua, porque nadie me puede asegurar que detrás del que hoy es un extraño se esconde alguien que el día de mañana será un fiel amigo.
Un consejo para los que me conocen: si realmente valoran mi amistad, mi confianza, mi lealtad, por favor nunca me claven un puñal por la espalda, no me agrada en lo más mínimo perder un amigo, por algo prefiero perdonar, por muy grave que sea el problema, que vivir con eterno recelo. La amistad y cualquier tipo de relación que trate de confianza, requiere trabajo de a dos; siempre estaré lista para mantener en pie un lazo de amistad, pero claro está que también el otro debe poner de su parte. Y consejo para cualquiera… hagan saber más seguido a sus amigos, pololo(a), familiares, mascotas, etc, etc. cuánto los quieren, cuán especiales son para ustedes, porque saber que para el otro, somos importantes, enriquece infinitamente una relación, hace de ella algo eterno.
Al parecer Shakespeare pensaba lo mismo que yo, por algo escribió una vez esta sabia sentencia: guarda a tu amigo bajo la llave de tu propia vida.
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Escondidos bajo vileza
Si digo Caballo de Troya, muchos lo relacionarán con el mítico ataque que en la actualidad diera origen al film Troya, sin embargo, para un grupo no despreciable esas palabras significan hacer uso de su oscuro conocimiento con el fin de caminar por los pasillos de la propiedad privada. Me refiero al grupo de los Troyanos, que la verdad, creo ser injusta si los catalogo de hackers, pues hasta donde yo sé, estos últimos tienen un código de ética que les impide causar daño a los demás, sin embargo, saber hacer maniobras que el común de mortales no sabe realizar, genera un sentimiento de poderío, que algunos saben dominar, mientras que otros, los Troyanos malintencionados, no son capaces de resistirse a la posibilidad de entrar al computador de otro sumergidos en la mayor de las incógnitas, cual rata que se pasea por una fábrica de noche.
¿En qué consiste un troyano? Según un manual que me prestaron, es un “programa que se queda residente en el sistema que pretendemos hackear y que nos facilita información sobre lo que pasa en él; es un tipo de virus o programa que usa otros programas para introducirse en sistemas ajenos”
Hace unas 2 semanas, entro a MSN y el Matías me dice “Licha, alguien se metió a tu casilla”, en efecto así fue, el problema es que se hizo pasar por mí y patudamente se puso hablar con el Matías, quien avizpadamente me grabó la conversa y de lo poco que hablaron, me di cuenta que esta persona quería pisotear mi reputación, haciendo propuestas indecentes… Imaginen cómo me comía la rabia e impotencia por dentro, era igual que si me hubieran robado el carné de identidad y estuviesen usándolo por todo Santiago. Lo primero que se me ocurrió, dentro de mis posibilidades de usuaria promedio de internet, era cambiar contraseña y pregunta clave, lo hice y cuando ya creía que había vencido a mi enemigo (a), aparece alguien a la semana diciéndome “parece que dejaste tu MSN abierto, alguien me habló y creyendo que yo era mina (su nombre es Ariel) me pidió foto y le mandé una tuya, me respondió diciéndome que era linda” Evidentemente, si veo una foto mía, la reconozco, así que era el segundo ataque en mi MSN del que tengo noticias. En ese momento ya no sabía qué hacer, porque aunque cambiase mil veces el password (que por cierto, es MUY difícil de intuir) a este personaje no le haría ni cosquillas.
Me pregunto, para qué alguien quisiera usar descaradamente una sesión de MSN ajena, mi conclusión es que de plano me tiene mala, o bien, es un ocioso (a) que ni siquiera me conoce y sólo mata el tiempo haciendo estas cabezas de pescado, escudándose con sus conocimientos de ñoño hacker. No tengo en mente un autor preciso de este usufructúo de identidad, porque de las personas que me conocen el 99% se llevan bien conmigo, el 1% restante, están mil veces bloqueados de todo lo que se relacione a mí, además de ser gente que ya ni se debe acordar de mi existencia. Esto aumenta mis interrogantes.
El punto es qué rayos hacer ahora, porque no me quedo tranquila sabiendo que un asqueroso ser entra como dueño de mi correo y MSN, y quizás cuánta información saca de mi ordenador. Por los consejos que un amigo, el Hobbit, me dió, las alternativas son: formatear mi PC (a lo que me niego rotundamente) o de plano ponerme a bucear como loca en el computador hasta dar con el programa troyano. Me iré por esta segunda vía, para ello tendré que aumentar mis conocimientos del tema, aunque termine siendo una ñoña computín.
En la plática que tuve con el Hobbit, me enteré de que practicamente en todos los softwares del mercado, especialmente en los más antiguos, existen backdoors o puertas traseras, que permiten entrar al programa evitando el método normal, algo que facilita mucho el trabajo de un hacker; el peligro que el usuario NN corre es el de no saber que estos backdoors existen, y por ende, no estar al tanto de su vulnerabilidad ante un hacker. Otra forma que tienen los hackers, específicamente los troyanos, de ingresar el mencionado programa a un PC ajeno, es a través de otro programa, o sea, si bajo un programa X, es probable que sin darme cuenta también haya descargado el troyano, de forma que al conectarme a internet, este último se activa y su autor logra entrar a mi computador, con la libertad de incluso apagar mi equipo si así lo quisiera. Ah! y otro dato freack que me pareció interesante, es que para darse cuenta si tenemos o no escondido en algún recóndito (y bien recóndito) lugar, un troyano, basta mirar (en el caso de conectarnos vía modem, no banda ancha) el ícono de conección, ése del costado inferior derecho de la pantalla, lo normal es que las lucecitas se prendan si abrimos una web de internet, si bajamos un archivo, etc., lo extraño, y que indicaría la presencia de un troyano, es que se enciendan una o las dos, aun cuando no estamos utilizando Internet Explorer o algún programa que use internet. Apenas supe de esto último, lo chequée apenas me conecté… en efecto, se intercambiaban bytes como locos y yo ni siquiera estaba en la red.
Anyway… escribí esto para aquellos ilusos como yo que creen que nunca les van a invadir sus CPUs porque ni siquiera se meten en el cuento de los hackers… error!!!!… la amenaza de estos malditos señores está presente, por desgracia las virtudes de internet en cuanto a comunicación se ven manchadas por el inmundo barro de quienes pretenden boicotear a los usuarios, saliendo sigilosamente del caballo de madera que construyeron para atacar nuestra privacidad.
PS: Si algún alma caritativa pudiese asesorarme en el tema, please… comuníquense conmigo
PS 2: Mis disculpas si ofendí a algún hacker, pero créanme que hace rato hay gente ensuciando sus nombres.
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Locura e histeria
Miércoles 30 de junio de 2004
8:30am: Suena la alarma de mi celular. El sueño no fue muy reparador (me abré dormido como a la 1:00am de los puros nervios) así que inevitablemente me volví a juntar con Morfeo un “ratito” más.
9:30am: Me despierto por reloj biológico, a esa hora debería estar saliendo rumbo al campus para juntarme con la Ardilla y la Oveja. Trato de asumir la realidad del nuevo día viendo el matinal en la cama unos 10 minutos. Tomo una ducha, desayuno, lo típico.
10:30am: Llamo a mis fieles partners para avisar que llegaré más tarde; sorpresa, la Oveja también va atrasada, la Ardilla está llegando en 15 minutos. Parto a tomar metrobus.
11:15am: Bajo del colectivo y encamino mis pasos a la Escuela. El frío no se aguanta, suerte que tomé mi abrigo de guagua rusa. Encuentro a la Ardilla en un PC, nos dedicamos a terminar de compaginar de una maldita vez por todas, un trabajo de salud mental que debemos entregar a las 2:00 pm, además de una presentación en Power Point con lo mismo. La Oveja aún no aparece.
12:05pm: Tras mandar el PC a la soberana cresta, porque estaba virulento, nos trasladamos al Submarino (una sala de PC más amplia y con impresoras) donde nos encontramos con la Oveja y mi Felipe. Inventamos todo lo que nos faltaba agregar con las pocas neuronas activas que nos quedaban.
1:45pm: Imprimimos el informe. Nos enteramos que hay más clases en la web para la prueba de esta tarde (un poco tarde para estudiarlas).
2:00pm: Entramos a la sala, mientras los otros grupos presentan sus trabajos, estudiamos sin remordimiento la montonera de clases que no habíamos alcanzado a revisar para la prueba de las 4:30pm, que incluía toda la materia del semestre.
3:00pm: Salimos a disertar. El PC tenía malos (muy malos) los colores de la pantalla, así que se perdió lo bonito del decorado. Al menos la profe sentenció al final con un “Muy bueno su trabajo”
3:50pm: Almorzamos. Alguien dice que las notas de Química Orgánica están puestas, eso me deja con los tallarines a medio tragar. La Oveja y la Angeles parten a verlas.
4:05pm: Vuelven de ver las notas… “No me digas mi nota!” le digo a la Angeles, me responde con un “No te preocupí… te fue bien… te eximiste… te sacaste un 59″
Hasta ahora no asimilo bien que de una soberana vez por todas pasé ese ramo, me tenía atrasada, es el único ramo que me he echado, la verdad por falta de feeling con la materia (jamás me ha gustado la química). Es lejos el ramo fuerte que tuve este semestre, el resto son puros electivos para rellenar. Quizás el tener más tiempo para estudiarlo, me permitió pelear con mejores armas esta batalla entre los átomos de carbono y yo. Cuando estaba en febrero, mi objetivo era subir harto mi promedio en la U con las notas de este semestre, en Orgánica sacar mínimo un 5 de promedio; salí con 55.
Moraleja?…. sí, la obtuve, si me lo propongo entre ceja y ceja soy capaz de sacar ramos difíciles. Este próximo semestre empiezo con los ramos más de hospital, los llamados Planes, que te definen con mayor fuerza como enfermera. Ok… asumo que no me creo el cuento de la súper enfermera UC, pero al menos ya estoy oliendo un camino del campo profesional que me llama la atención… docencia en universidades. Siento muy probable que termine trabajando en eso, sobretodo porque me gusta enseñar y no tendría que hacer turnos de noche, que de verdad lo odio, hablaría de un tema que en el fondo sí me agrada mucho (por algo lo estudio) y tendría más posibilidades de profundizar conocimientos (las profes que me hacen clases son demasiado caperuzas en algún área de enfermería).
Me acuerdo que cuando estudiaba para las pruebas en la básica, le hacía cátedras a mis peluches sobre la materia, con eso jamás se me olvidaba; quizás recién ahora me doy cuenta que tengo escondida una vena con sangre pedagógica.
4:30pm: Empieza la prueba de Sueño (irónico, considerando lo mucho que quería irme a dormir) La buena noticia es que estaba harto fácil.
7:20pm: Llego por fin a casa en compañía de mi Felipe, celebramos viendo Los Simpsons.









