Representativos??…mis polainas!!!
Este fin de semana me di uno de esos lujos exclusivos para las vacaciones… ver televisión hasta tarde; generalmente la noche sabatina ofrece (extrañamente) una programación agradable, si no es 31 Minutos es La Ley de la Selva. Pasada la medianoche me dediqué a ver el programa del veterano Pollo Valdivia. He visto más de una vez su programa de conversación y en general lo encuentro bastante bueno, pero el capítulo de ayer, dejó bastante que desear…
Partieron señalando que el tema sería qué tan representativos son los seres que forman estos team como el de Mekano, en relación a los jóvenes en general. Para ser sincera, mi respuesta a esa pregunta fue inmediata… por favor… que no nos representen.
Las invitadas eran cuatro chicas del team ya mencionado, quienes, como bien señaló en un principio el animador, no eran conocidas más que por sus bailes en Mekano o por un par de entrevistas en las revistas teenagers, la idea era acercarse a sus puntos de vistas, en otras palabras, hacer que aporten en algo al tema. En teoría, todas las personas tenemos una faceta intelectual que no siempre sale a la luz, por eso no sería tan raro que estas chicuelas nos sorprendieran con interesantes argumentos.
Hasta ahí iba todo bien, pero los minutos empezaron a correr y para mi desgracia, y seguro la de muchos más, la charla y el programa en sí se tradujo en un pijama party donde la mesa de centro era ocupada por cómo sus pitutos les ayudaron con el salto a la fama, por qué se ponían pechugas, cómo consiguieron sus pololos, quién era más sexy, con quiénes del programa estaban peleados, entre otros tópicos de menor envergadura.
En resumen, la idea del programa se fue a las pailas, el camino que tomaron era más cercano al tema que aparecía escrito en pantalla “Soy una chica mekano”
La televisión de ahora, lamentablemente, no tiene suficiente peso como para exigir calidad a la parrilla que exhiben, de hecho la antigua farsa de que los chilenos reclaman por programas culturales quedó al desnudo ante el especial que hace un par de semanas mostró TVN acerca de Pablo Neruda… el rating en esa ocasión fue casi tan malo como el de Teleferia de Gonzalo Cáceres (quizás peor), pues el show de Morandé se llevó el grueso de la sintonía (conclusión: el chileno es doble standar)
Retomando el tema, no pretendo emitir juicios sobre lo que cada canal quiere transmitir (mal que mal, es un negocio y ellos saben qué es más rentable, por muy banal que sea) pero me niego rotundamente a pensar que los protagonistas de estos programas, son representativos de la población juvenil en general. Esta tarde, me junté en Los Leones, uno de mis lugares predilectos, con mi Felipito y conversamos el tema; llegamos a la conclusión que existe un grupo no despreciable de adolescentes que, por duro que sea asumirlo, viven el día a día sin expectativas, no trascienden de la apariencia, no producen “jugo filosófico” de calidad. No estoy tratando de decir que no deben comportarse así, por algo existe el libre albedrío, pero la verdad da pena que metan a todos los jóvenes en ese mismo saco.
Por fortuna puedo decir que el medio en que me muevo, lo componen personas que tienen una riqueza intelectual, y no hablo que se trate de Einsteins o Maturanas, sólo es gente que es capaz de mantener por largo rato una conversación que deje algo, no esas charlas insípidas y tristes que muchos sostienen. Bajo esto puedo afirmar que son muchísimos los adolescentes que rompen el estereotipo de rebelde top con el que ahora se trata de tacharnos, por eso es injusto que se nos compare con esta generación televisiva. Me pregunto si habrá ocurrido algo similar en la época de Música Libre.
La evidencia es clara… existimos jóvenes capaces de aportar ideas y sostener argumentos sólidos ante cualquier tema que se ponga en el tapete, que tenemos proyectos, que contruimos día a día un camino a nuestros sueños, a nuestras metas. Me rehuso a ser representada por individuos con cero expectativas en esta vida, si eso es ser adolescente, prefiero un bypass a la adultez.

Doble estandar?
Nooo por favor.
El chileno medio es simplemente HUEVON con mayusculas.
Uno que se mata por ganar unos pocos pesos honestamente mientras chamanes chantas dejan encalillado a medio mundo.
Viva LUN.
Pero pero, ¿deberíamos preocuparnos por esos especímenes?
Al menos a mí, no me importan en lo más absoluto aquellos descerebrados…
Tal vez sean modelo de la juventud en una wea tan rancia como Mega, pero de ahí a extrapolarlos a todos, naaah.
Me kano en Mekano!
Srta. Lee,
Antes de todo, felicitaciones por el blog, lo he estado leyendo y me gusta bastante.
Lo de la “representación” – bueno, es el nivel de la TV (y no sólo la chilena) – después de casi 20 años de lejanías estoy en condiciones de ver nuevamente TV chilena y latina en general desde hace tres años. Por favor! eso no “representa” a nadie. Al menos, no al Chile que yo conocí. Tanto ha cambiado?
Quedas invitada a mi blog – siempre bienvenida!