Señores…pongamos los pies en la tierra

Publicado el 01. Nov, 2004 por Li en Posts

Su razonamiento no puede ser más acertado, es que es tan difícil descubrir cómo podríamos ser afortunados y encontrar ese alguien, precisamente ESE ser. No sé cuánta población en este momento habita el desquiciado planeta Tierra, pero pensando que sólo en Chile hay 15.116.435 individuos, con proporciones similares en ambos sexos, qué esperanza tenemos de encontrar nuestra alma gemela? O sea, ya es ridículo creer que a esos 15 millones y algo de gente la conoceremos, lo que reduce nuestra población objetivo. Si tenemos dando vuelta, quién sabe dónde, nuestra alma gemela, y sólo podemos ver si acertamos en cuánto…1 millón de seres… no sería tan descabellado, como dijo Miranda, una de las chicas, sabias chicas, de Sex & The City: si es así… porqué no suicidarse de una vez?

Sería útil saber exactamente qué suponemos por alma gemela. Será algo así como nuestro igual y opuesto a la vez, complemento y espejo, de forma que aporte nuevos elementos y perspectivas a nuestra vida, pero que a su vez comparta nuestros enfoques. Se trata de alguien que nos asegura felicidad total. Lo que no me queda claro, es el porqué asumimos que se trata de una pareja, o sea, a lo mejor también podría tratarse de una amistad o ser querido que nos acompañe en el sendero de nuestra existencia, pero eso es tema aparte.

Retomando la idea del comienzo, es deprimente pensar que si las almas gemelas son una para cada uno, tendremos vida suficiente para conocer a cada persona del planeta y dar (si es que) con la nuestra. ¿Sería posible entonces, ilusionarnos con la idea de que tenemos más de una? Entiendo que cada individuo es único e irrepetible, pero no tanto como para creer que sólo una persona será capaz de comprendernos y hacernos feliz.

Además, supongamos que la magia cósmica nos favoreció y dimos con nuestro otro yo, primero juramos, que por fin lo hemos encontrado, vivimos meses o años satisfechos de haber dado en el clavo, disfrutamos las alegrías que trae a nuestra vida esta alma. Pero el tiempo pasa, las rencillas surgen y pensamos que podría ser nuestra alma gemela…es sólo que algunos días andamos de malas y no hay quién nos aguante, ni siquiera él/ella, es comprensible… Ya cuando transcurre demasiada agua bajo el río como para siquiera atreverse a retroceder por el puente, queremos creer que de verdad es, o era, nuestra media naranja, pera o sandía.

Como dijo Carlos Pinto en uno de sus programas paranormales, no se trata de creer o no creer que existen las almas gemelas, sólo deberíamos ser un poco más flexibles y darnos cuenta que la perfección con que se les dibuja, ese jardín perenne de rosas que están obligados a entregarnos, casi por documento notariado, no es sano para nadie. De esa forma, nosotros mismos las hacemos más escasas e inalcanzables, agregando tantos requisitos. Las almas gemelas están aburridas de no poder cometer errores…vamos! son sólo seres humanos, como todos nosotros, no ángeles ni dioses del Olimpo, las almas gemelas toman café en las mañanas, toman el metro para llegar al trabajo, maldicen a su jefe por las espaldas, cuchichean al ver otras almas gemelas pasar por la calle, toman el sol en el banco de una plaza, pagan impuestos, pisan caca de perro, ven el Morandé con Cía., nos besan antes de dormir para luego roncar toda la noche.

Con sólo cambiar ese chip de excelsitud que se les atribuye, cambia también nuestro panorama, porque cualquier persona podría ser sin problemas nuestro otro yo, incluso sin serlo de antemano podría transformarse en él con el paso del tiempo. Para calmar a Miranda y los que piensan como ella, no hay porqué ahorcarse ni lanzarse de un 20° piso, basta con mandar al demonio esos buscadores de pareja con criterios tan refinados, abrir la puerta de nuestra casa y arrojarnos a la idea de que en un paseo por el parque podemos conocer a ese alguien que nos dará más alegrías que cualquier otra persona, pero que también nos dará una que otra tristeza, lo que al final tantas lecciones nos da. No exijamos más de lo que podemos dar; si nos crearon como seres imperfectos, busquemos la felicidad en personas tan llenas de defectos como nosotros. Por salud mental, no estemos en una cacería permanente de almas gemelas, busquemos gente de carne y hueso, que nos haga reír, llorar, que tropiece con las mismas u otras piedras que nosotros, que aprenda a amar de nuestra mano.

3 Responses to “Señores…pongamos los pies en la tierra”

  1. Pretoriano 3 November 2004 at 5:05 am #

    Clap-clap-clap-clap.

  2. Isabel Llanten 4 November 2004 at 7:20 am #

    Hola Srta.

    ¿Que es un alma gemela? Hace años buscaba su definicion, y hasta la buscaba, escribiendole cartas y tirandolas al mar en botellas (con la masificacion de las bebidas en latas, se impuso mi lado grinpiciano, y lo restringí a mi casa web ).

    ¿Que es un alma gemela? Creo que va mas alla de una pareja, es simplemente la persona que te hace crecer. ¿Y por que una? Como dijiste, creo que deben haber miles, ¿por que pecar de arrogancia creyendonos tan unicos? Uf, demasiadas preguntas…

    Sl2!

  3. Niurka 23 June 2005 at 8:36 am #

    alma gemela es querer compartir todo, todo como hablar por internet, no importar la edad de alguien, saber compartir espiritualmente porque para hablar o tratarse con alguien no importa la edad, la vida no tiene edad, la edad la tiene cada quien en su mente, y el espíritu es el motor de nuestra vida, después de Dios.
    Chao, niurka. Y me gustaría compartir o mandar mensaje con alguien mandar a mi correo.

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