De miedos y fobias
Las alturas… cuando tenía como 6 o 7 años, fuimos al embalse La Paloma (4a región), cobija demasiado H2O, lo suficiente para armar carreras de veletas y otros deportes náuticos. La cosa es que junto a uno de sus caminos hay una salida tipo muelle que está por sobre unos 8 metros del agua, que se interna un buen trecho y así quedas rodeada por el embalse. Lo triste del sendero es que es muy estrecho, sólo cabe una persona. Fui caminando inocentemente hacia el extremo más distal y de pronto me vi cara a cara con la inmensidad de las aguas y la gran altura que me separaba de ella (consideren que siendo chica las dimensiones aumentan), así que me empezaron a temblar las rodillas y como no me podía mover, mi mamá me tuvo que ir a buscar de un ala. Creo que ese hecho fue el que desencadenó mi vértigo, aunque como alguien me dice por ahí, podría haber una predisposición y no se trate de hechos causales de la fobia… será casualidad que mi mamá también tenga vértigo…moya… La lata es que me priva de ir al Fantasilandia (la última vez que fui me subieron a patadas al Evolution y el quedar cabeza abajo me dejó con tiritones…) y ni idea de cómo reaccionaría en un avión.

Las arañas… aquí si que no tengo recuerdo alguno de porqué me pavorizan, lo único que sé es que cada vez que me topo con una mayor a 2 centímetros (más chica sólo me da nervio) me empieza a correr un sudor frío, me pongo más pálida de lo que ya soy, tengo piel de gallina y apenas me puedo mover, me dan tanto miedo que no las puedo matar y llamo, con la voz que logre sacar, a alguien para que me salve. Mi papá siempre me sale conque soy millones de veces más grande que la araña y que si fuera por eso la que debería salir gritando es ella y no yo, lo que encuentro lógico, pero háganmelo poner en práctica cuando las veo… así que nunca me regalen ni arañas pollito ni ninguno de esos desafortunados bichitos.
Los temblores… éste es el único gran miedo que con el paso del tiempo he podido aprender a manejar. Cuando era niña (por qué será que ahí nacen todos los males…) mi abuelita salía arrancando de su pieza cada vez que temblaba, aunque fuera 0.5 grados Mercalli, y seguramente yo la veía y me quedó grabado en el disco duro, o sea, asumí los temblores como cosas horribles. No soy como la gente que siente temblar y sale como alma que se la lleva el diablo, porque sé que afuera se pueden correr más peligros, pero sí me paro de donde esté y miro para todos lados buscando dinteles, me cuesta mucho quedar como si nada (no entiendo a los que siguen durmiendo aunque el techo se les esté por venir encima) Lo tragicómico es que en la escuela me dicen que si estás a cargo de un servicio y se pone a terremotear, no puedes dejar a tus enfermos botados a la buena de Dios y huir, al revés, debes sacarlos como sea (y ay de tí si no tienen plan de evacuación) A menos que saque fuerzas de flaquezas, no sé cómo rayos me las arreglaría. Lo rico es que desde que volví a Santiago no ha temblado fuerte como ocurría en La Serena (creo que por eso la odié un tiempo). Las almas caritativas, por favor llámenme después que tiemble fuerte para informarles si estoy con histeria o no
Esas serían mis grandes fobias, obviamente no tengo espíritu de caballero medieval con el resto de las cosas, hay miedos, más manejables, que rondan en mi mente, por ejemplo, cortarme con cuchillos, la soledad permanente, que se acaben los softwares gratuitos para bajar mp3, que se agoten las reservas de chocolate del planeta, ser alérgica a los gatos, que se terminen las temporadas de Los Simpsons, que me corten mal el pelo, que la onda sound reviva en gloria y majestad, echarme otro ramo, que Leonardo di Caprio protagonice todas las películas del mundo, jugar Resident Evil sola, cosas así…
Y entonces… cuáles son sus grandes miedos?…ah?

¿Mis fobias?
La principal – hacia el poder destructivo de la ignorancia.
En segundo lugar, pero muy relacionado – hacia la esclavitud por elección propia. Y me refiero a la esclavitud de espíritu.
En tercer lugar (y totalmente relacionado) – hacia esas personas “grabadoras-robot” que van por el mundo repitiendo slogans e ideas de otros, patrañas y boludeces y sintiéndose de lo más inteligentes y a la moda.
En resúmen. Esas son las cosas que me dan fobia y temor al mismo tiempo.
Jajaja.. el miedo más chistoso y que nunca entenderé es ese de las arañas. Me acuerdo de un compañero de 4to medio (grandecito ya) que se arrancó al rincón de la sala por el miedo a ellas… Ahí entendí que no era de bromas…
Mis miedos son algo caóticos e incoherentes. Mi peor miedo es a ser estéril, a quedarme solo para siempre o cosas así. Los otros son todos tratables creo yo…
Besos
Tiendo a pensar ke el miedo a las arañas es genetico de las mujeres. Pero sé ke hay mujeres ke no les temen, como yo (de hecho, convivo con un monton de arañas en mi pieza
).
Yo ya no sé a ké le temo. Creo ke mis temores ya los he enfrentado, lamentablemente… salí mal herida de todo eso. Aunke si tuviera ke decir algo a lo ke le temo: sería perder a mi familia. Solo eso.
Niña, WELCOME BACK, espero ke nos aceptemos. Besos.
Le tengo miedo a los gatos, y en algunos momentos se ha vuelto caótico…
..El de las alturas está bien, los otros no.. jajaja..
Eso por ahora Señorita (Visíteme)
Soy un chico traumado, lo siento.
No tengo fobias, pero si muchas percepciones erroneas de la realidad que me llevan a pensar en mi mundo de ignotancia que son causa de algun dios volcanico que quiere algun sacrificio, pero cuando entienda cientificamente los porque…entonces ya no tendre miedos.
Mi mayor miedo es que la gente, de un día para otro, deje de tener miedos.
A las arañas definitivamente, la odio con toda mi alma, aunq tu papá tiene razon, lo mismo me dice el mio…pero eso no kita q esa cosa chica pueda hacer daño…y si me pica?? no hay q arriegarse, mujer precavida vale x 2
esta bueno tu blog, yo recien estoy empezando a entrar en este mundillo cybernetico
un gusto
aioz