Es cosa de salir a la calle y mirar, sobre todo si se va caminando por el centro de Santiago. De cada 10 caras que se ven pasar, una (con suerte) esbozará una sonrisa; la gente vive más amargada que antes, eso es un hecho, será porque se dejan agobiar más por los problemas que acarrea vivir en una sociedad cada día más frenética, remitiendo a un segundo plano el buen humor.
En lo personal, me considero alguien bastante risueña, me siento bien cuando río, disfruto las risas. Y es que no encuentro nada más triste que una persona seria (digamos, las 24 horas del día). Aunque mi madre me reitere constantemente que de tanto arrugarme al reír me saldrán patas de gallo más pronto, no lo puedo evitar. De ociosa (y también con fines informativos) me puse a averiguar los beneficios de la risa, pues algo sabía ya que incluso hay una terapia basada en ella.
- Ya sea una simple sonrisa o una carcajada con todas nuestras ganas, genera estímulos eléctricos sobre las fibras que inervan los músculos que participan en la risa; los nervios sensitivos llevan estos impulsos al centro del sistema límbico, ubicado en el cerebro, y son recibidos por la hipófisis, en ese mismo instante la hipófisis libera las famosas endorfinas, las que no sólo actúan como analgésico natural (tienen actividad opiácea), sino que como sabe la mayoría, produce una sensación de alegría y bienestar.
- Estas mismas endorfinas, al ser secretadas, aumentan los niveles de linfocitos en la sangre, por lo tanto fortalece nuestro sistema inmune y somos más resistentes a las enfermedades.
- Veinte segundos de risa, equivale a unos 3 minutos de ejercicio constante, y se trabajan más de 400 músculos, de éstos, 15 son faciales, el resto pertenecen al diafragma y la zona del vientre (por algo nos duele el estómago cuando pasamos mucho rato riéndonos
) Además, con 15 minutos de risa se llega a quemar tantas calorías como en una larga carrera o un paseo por bicicleta, eso se puede asociar a la liberación de adrenalina.
- Al trabajar el diafragma, la risa permite que tengamos una respiración más efectiva. Nuestra frecuencia respiratoria normal es de 12 ciclos por minuto, lo que se duplica cuando reímos, por lo tanto el aire viciado se expira más rápido y hasta las partes más recónditas de nuestros pulmones se purifican más profundamente.
- Una respiración más efectiva oxigena mejor nuestra sangre, la velocidad de ésta en nuestros vasos se incrementa levemente, lo que permite limpiar las paredes arteriales de pequeños depósitos de colesterol. En cuanto a la frecuencia cardíaca, durante la risa el pulso se dobla, pero después se torna más regular y acompasado.
- Y para que mi madre se quede tranquila, todos los especialistas coinciden en que la risa es la mejor terapia para retrasar el envejecimiento cutáneo. Con los años, la musculatura del rostro tiende a relajarse y caer (maldita ley de gravedad), y la mejor gimnasia es la risa, porque al reír, sobreoxigenamos a las células y tejidos, logrando eliminar las ojeras y el aspecto cansado de la piel. (touché :p)
Estos son los beneficios que hacen de la risa una útil herramienta en la batalla contra las enfermedades y sientan la base para la risoterapia (si no me creen, pregúntenle a Patch Adams). Un consejo: para hacer efectivos todos estos pro, la risa (o sonrisa) debe ser lo más sincera posible, de esas que te salen del alma.
Y aunque no existiesen todos estos frutos fisiológicos que nos da la risa, el sólo hecho de mejorar en 180 grados nuestro ánimo, transformarnos en personas mental y espiritualmente más sanas, y hacer de un momento algo agradable o incluso inolvidable, es motivo suficiente para llevar una sonrisa perenne.

Nota aparte: mi gato, el Padrino, es idéntico al de la foto…un encanto!
Si, me encanta reir y sonreir, aveces creo que lo hago en exceso y soy jusgado severamente por mi seriedad reprimida…
Según estos datos, hoy en la mañana tuve más de 30 minutos de ejercicio constante…
jejajaja… y la risa abunda en boca de tontos?
Un abrazo!
Ji, ji, ji, ji, ji..!
‘ta wena..!