De Constantine, lluvia y poesía renacentista
Hubo un tiempo en que me bajó lo cinéfila, eso de ver cuanta película me tincara, fue cuando viví en Serena y tenía una partner estable para ir, ya fuese la Karina (amiga del liceo) o mi tía, que además me patrocinaba la entrada.
De vuelta a Santiago, perdí mis socias y dejé de ir al cine tan seguido como me gustaría, empecé a ir sólo a imperdibles, como la trilogía del Señor de los Anillos, o algunas cintas más freaks como El Aro. Pretendo revertir la situación, por eso fui al Cinemark del Plaza Vespucio el viernes pasado, vi Constantine, aunque por mí hubiera visto Mente Siniestra, pero recién después de ver el trailler convencí a mi pololo de verla (al menos quedó agendada).
La Chika, mi partner de U, ya había visto Constantine, no me quiso adelantar la trama, sólo me dijo que era buenísima, y como generalmente trato de conocer la historia antes de ver el film, esta vez hice lo contrario y me confié de sus buenos comentarios.

Aunque sí sabía algo, que en realidad era imposible no saberlo, la protagoniza Keanu Reeves, quien tenía la intención de sacarse de una vez por todas el estigma del mítico Neo. Para ser franca, le está resultando… pero le falta… es que (para no dar mucha información a los que aún no la ven) la película juega mucho con la fantasía, el bien y el mal, no tiene trama de un día común y corriente, en ese sentido la capa negra del Elegido todavía la reluce. Pero hay algo distinto y que merece crédito; según yo, en Matrix el ícono visual cobra más peso que el personaje, probablemente si un Juan Pérez encachado y bien top, hubiera interpretado a Neo, con los mismos trajes y todo, la diferencia con Keanu habría sido cero. Pero, en Constantine, Keanu tiene más dominio del personaje, su parlamento tiene más relevancia que en su trilogía precedente, en otras palabras, en Constantine, Reeves tiene más solidez como actor, con todas sus letras, no sólo como el mijito rico que es (soberana pérdida en la esfera heterosexual).
En la película se toca mucho el tema de la muerte, de dónde te irás… cielo o infierno, etc. Por eso me pareció tragicómico que cuando me subí al metrobus que tomé ahí mismo, el chofer dijera si chocamos no es mi culpa…no aparece ningún mecánico y los frenos están malos. Calculen mi tranquilidad… para colmo estaba lloviendo fuerte y más difícil es frenar… casi me pongo a escribir mi testamento en el camino… cada vez que aceleraba yo pensaba en que más difícil sería frenar, más me dolía el estómago de nervios. Pero después me calmé, pensé que si había logrado llegar sano y salvo desde Lo Ovalle hasta el Vespucio, perfectamente podría hacer lo mismo otra vez, además, si hubiesen estado TAN mal los frenos, no habría arriesgado su vida, son choferes, no mártires.
Llegando a casa, toda empapada, me encontré con hartas sopaipillas y mi gato me salió a recibir (como siempre). Terminé viva el día, eso es lo que importa.
Ahora pienso en ese minuto… eso de morir… cómo será sentir que las voces se hacen lejanas, así como los rostros, te atrapa un vacío, una dimensión oscura…o lumínica… qué sé yo. Más que la muerte en si misma, me resulta complicado el tema de ver morir a quienes quieres, probablemente la sabiduría, la escuela de la vida, te hace comprender mejor esos hechos, a aceptarlos como parte del circle of life como diría Simba, pero a mis 20 años, todavía eso no me es posible, menos aún pensar en qué diría mi epitafio… cosas buenas espero.
Recordé a John Donne, un poeta inglés que tenía una particular visión de la muerte, decía en una de sus obras…
Muerte no seas orgullosa, porque algunos te han llamado Poderosa y Espantosa, porque no lo eres. Porque aquellos a los que crees poder derrotar, no mueren, pobre muerte, ¡ni tú puedes matarme!
No entiendo cómo paso de Keanu Reeves a poesía renacentista… basta por hoy…
Antes de cerrar el post, reitero mi confusión con los links de comments, he tratado de dejar mensajes en varios sitios de Blogspot y no encuentro escrito “X comments”, además las pantallas me abren “con errores”…será por eso o es el cambio de look de las ventanas de comments? No sé… pero que quede claro que ingrata no soy

Solo debo comentar que el papel de SATANÁS a sido de los mejores, otro bueno es El abogado del diablo y stán de juana de arco…
Miss Lee… Tanto tiempo, disculpe la tardanza. La película Constantine (basada en un comic, si es que no me equivoco) me pareció bastante graciosa, aunque el Infierno que presentan es bastante original.
A veces he meditado (en los viajes) en las posibilidades de tener una experiencia de muerte, pero sólo es la imaginación.
Estoy de vuelta !!
Eso por ahora (Visítame)
Srta. Lee,
sólo decirle que hay alguien que venció la muerte, ese es el Señor Jesucristo, que quiere manifestar su vida en nosotros.
Saludos .
Me preguntaba porqué, estando en “Lo Ovalle”, usted no va al cine del paradero 17…
A mi también me gustó la película.
Quien dice que Keanu es gay? naaaa que ver!
La muerte y lo que a nosotros nos parece su gran misterio.
Y esto sólo porque nos creemos la última chupada del mate… pero si hemos sido creados por seres sobrenaturales, pues! el Universo ha sido creado para nosotros, pues!
Entonces… si somos tan re encachados, qué pasa con nosotros después de experimentar exactamente lo mismo que experimentan los animales?
(porque según los que creen estas cosas de más arriba, nosotros no seríamos animales)
Pues NADA! que no pasa nada!
Queda lo que hicimos y a quienes creamos… eso queda.
La peli aún no la veo. Ya iremos…