Maestros… un mal necesario.
Primero fue el tragaluz. Será por su forma, pero mi casa toda la vida ha sido poco iluminada en el comedor y la pieza de mis papás, so, desde que mi papá le echó el ojo al tragaluz que hizo un tío en su casa, quiso hacer lo mismo acá. Por eso, buscó a alguien que construyera 2 tragaluces, donde hacían falta. El maestro nº1 le pegaba a todo lo que era madera, pero al parecer no era tan experto en tragaluces como se suponía… demoró sus 3 días, 3 días en que el piso estuvo lleno de pedacitos de madera, mi papá se le metió una astilla al dedo, mis gatos desaparecieron todo el rato, mi mamá andaba media neurótica con tanto desastre alrededor, entre otros.
Paralelo a eso, el show de la pintura. La idea: pintar la fachada, la galería y el baño. Primero desfiló el maestro nº2, quien según resultados vistos en otros lados, hacía bien su pega… el detalle es que eso ocurría mientras no estuviera en su período de alcohol… y como siempre se aplica la ley de Murphy, justo tocó que mientras trabajaba en mi casa, le daba por irse de trago con sus amigos y llegar (con suerte) al otro día a trabajar. Resultado: por mucho que nos diera pena su enfermedad (claramente era alcóholico) tuvimos que cambiar de maestro. Y es que ya era mucho… pasaba como una semana y con suerte había empastado el baño, a ese paso íbamos a estar listos el año del queso. Así llegó maestro nº3, quién era más conocido para nosotros y trabajaba bastante bien, de hecho en 3 días tenía lista toda la parte pintura… bueno… casi toda… es que cuando tu casa parece campo de guerra con tanto desorden, lo único que quieres es que todo termine pronto, así que optamos por hacer nosotros las terminaciones, como las persianas por ejemplo.

Siguiente misión: cambiar las planchas del covertizo. Afortunadamente eso fue más breve, duró medio día el proceso, también hizo la pega maestro nº3, resultó ser bien útil. Lo único triste para mí es que fue un día sábado en la mañana, así que desperté entre ruidos estrepitosos en el techo.
Y lo último fue ayer. La llave de la ducha se había echado a perder así que llegó maestro nº4 a cambiarla, tuvo que entrar a picar para sacar las antiguas y créanme, nunca había visto tanto polvo sobre una habitación, era como tener en tu baño el sitio de detonación de la bomba de Hiroshima. Lo bueno fue que aprovechó de cambiar las llaves del lavamanos, como bonus point.
Todos estos procesos estuvieron acompañados de los típicos “usen el baño temprano, porque después tiene que trabajar el maestro” (nota: nunca llegaba a la hora que decía… siempre despertaba temprano en vano), “si te quieres bañar, hazlo luego porque tiene que cortar el agua“, “cuando termine el maestro, tomamos once” (nota: por la hora, más parecía cena), “pasa la aspiradora en la alfombra, para que no se acumule tanto polvo” (nunca supe qué tan efectivo era), etc., etc.
Anyway, será un show tener maestros en casa, pero al fin y al cabo, ayudan bastante… pero pucha que es difícil encontrar uno bueno!
Espero que no toquen más arreglos, al menos por un buen tiempo :S

Toda la razón con respecto a los maestros. En mi casa, o mas bien la casa de mis papas, las experiencias han sido peores ya que la mayoria de las veces que se les ocurre hacer algo nuevo o alguna reparacion los maestros lo dejan mal hecho. Debe ser un problema de mi viejo que tiene super mal ojo para escoger a los maestros.
La casa quedó bonita ¿cierto?, tuvieron dinero para arreglar lo que querían ¿cierto?, entonces, te aseguro que vas a disfrutar tanto tiempo de los que hicieron los 4 maestros que pronto olvidaras los malos ratos que pasaste.
Que disfrutes la casa,
María Paz
Si… es muy dificil encontrar uno bueno. Yo vengo de una familia de maestros mi viejo es carpintero, pero le hace a todas. trabaja con su hermano que es gasfiter certificado y su otro hermano (Mi querido tío Belfor) es albañil.
Siempre ocurren eventualdiades al momento de trabajar. Tanto tiempo acompañando de pequeño a mi viejo en sus trabajos vi la diferencia entre maestros y “el maestro” de mi viejo.
Es malo que lo diga yo, pero a mi viejo nunca le faltó pega gracias a que los clientes quedaban tan contentos que ellos se encargaban de hacerle publicidad.
Mi viejo y mi tio (el gasfiter) ellos dos solos han levantado casas desde los cimientos.
Siempre los clientes se asombraban de que, a pesar que se demoraban un poco, dejaban todo “impeque”, limpio y ordenado.
Son un siete ellos en su trabajo.
Lastima que mi viejo ha dejado de trabajar por su enfermedad, pero aún suena el teléfono para pedir sus servicios.
Saludos.!
Judas
Saludos Srta. Lee
Jajaja me acuerdo de la última vez que le dimos “una manito de gato xD” a mi casa..mi viejo se vivía peleando con los maestros..si es que era que no llegaban, llegaban curaos, se demoraban..pero tambien esta el señor re-maestro que está en todos los arreglos de la casa y él..la lleva xD
¡abrazos!¡que bueno volver a leerte!
Mikamy
jajajajaja,comprendo perfectamente el tema de arreglos de la casa, además de tener que soportar la tierra y las cosas amontonadas. Pero es para un bien mayor!!!
Saludos
Si no quiere maestros en su casa, hagalo Ud. mismo (aunque a veces sale peor), jaja. Pero si el trabajo estuvo bien hecho, no hay de que preocuparse por mucho tiempo más.
en mi experiencia estos tipos todos pero todos son chantas
mas de alguna vez chuchie a alguno por despertarme a las 9 de la madrugada
o por no poder ocupar la ducha
pero lo ke ya me hacia hervir era ke te decian no si pa mañana esta listo y al final resultaba ke ese mañana se transformaba en la proxima semana
nos leemos
has tenido suerte… en mi casa empezaron en diciembre y aun no han sido capaces de terminar. Si son un mal necesario…pero…¿¿¿tan mal???
chauuss
¿Y por qué se les llama “maestros” allá?
Nacho no se porque, pero aca en Chile a los obreros de la construccion y que hacen arreglos se les dice asi..nada en especial.
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Lee querida me imagino lo que es eso, para otra vez me consultas, tengo uno muy bueno, cumple hace las cosas bien, y cobra precios justos..
Un abrazo preciosa como va la practica???
LUUNNA
Sita Lee…….como que a todos nos anduvo pichando la máquina.
Oiga, lo de los maestros es un tema, pero lo bueno es ponerse a conversar con ellos, tienen cada historia…..
Gusto leerte de nuevo, nos vemos.
Saludos…………..
Mi viejo se dedica al “maestreo” los fines de semana cuando quiere hacer algo en casa…ingenio no le falta para dar con soluciones prácticas, pero igual tiene su genio si no le salen a la primera. En todo caso, parece increíble cómo ha cambiado la casa en diez años y sin contratar casi nunca un maestro (salvo el Gásfiter).
A mí me tocó pasar casi todo el verano pasado con la casa llena de maestros, así que te entiendo a la perfección… es una lata!! polvo por todas partes, cero privacidad con los maestros metidos en la casa… y mil incomodidades… en fin…
Saludos!
Te falto mencionar el maestro numero 4: El que fue a arreglarle las puertas del closet al Tata. Ese si que es buen maestro.
lo que me he dado cuenta es que, en cuanto a maestros : lo barato sale caro.
jajaja me reí mucho con tu post porque acabo de pasar por lo mismo. Un desastre! Pero valió la pena porque quedó bien bonito
Lamentablemente los maestros tienen fama de chantas. Pero supongo que hay de todo, buenos y malos, como en cualquier oficio o profesión.
LLegué a tu blog a través del blog de mi amiga Soledad.
Me gustó mucho. Te felicito
Saludos!
Me hiciste refrescar la memoria, pues hace tiempo que no viene uno a casa. Mis problemas han sido con los técnicos de VTR (me han tocado unos buenisimos, pero hace años)
Hay maestros piolas, pero claro se me vienen a la mente los más exóticos, como el clásico que muestra la alcancia. No recuerdo de maestros curagüillas que se atrasarán que fueran tan irresposables con el trabajo.
Mi viejo también hacias propias cosas algunos fines de semana. Es un buen tipo viejo… sniff…
Impresionante. Es cierto lo de los maestros, y lo que más me incomoda es almorzar o tomar once con ellos. Es que me da plancha que me pregunten cosas. Siempre lo hacían :S… de hecho tuve la mala pata de ser el objeto de críticas de un maestro metiche que le dijo a mis papás que tuvieran cuidado conmigo “porque los hijos tranquilitos terminan siendo gay”.
Bien, te dejo un saludo y hace tieempo que no venía por estos lados.
Adios!!
Al parecer mi vida va a ser ordearme de maestros en la constru…
Como talla de los maestros en casa, a mi casa siempre viene Don Gume. Es carpintero y le gusta que las cosas queden FIRMES. Pero en ese afán de que todo sea firme, se demora un montón.
Y más encima el patúo cobra por día… obvio que se va a demorar más.
Y el otro que viene es el Hugo, pero tiene vértigo así que no le podemos pedir que haga trabajos en altura jaja.
Mi mamá decidió que no va a hacer más arreglos en la casa, así que no van a desfilar por estos lados.
Y finalemnte: ¿cómo quedó la casa?, linda supongo.
Un beso, chau
Lore
Srta. Lee, le aconsejo que para la próxima contrate una empresa de obras civiles. Contratar un maestro es un show, o te dejan el trabajo a media o no cumplen con los plazos establecidos.
Pd: yo me dedico a las obras civiles, lastima que estoy muy lejos de tu casa, te habría ayudado.
Bueno, al menos tendrás la casa amononada cuando todo termine… Nada peor que todo se esté cayendo a pedazos.
BB.
PD: Gracias por incluirme en tu listado.