Nervios de acero
Hasta hoy nunca me había tocado estar frente a una caso realmente URGENTE, al menos no con niños (una vez vi cómo intentaban sacar de un paro a un viejito, desgraciadamente ahora nos mira desde el cielo)
Anoche estaba de turno en la urgencia pediátrica (por cierto, el primer turno noche en haaarto tiempo, me faltaba training en el cuerpo, pero sobreviví despierta), a eso de la 1am recibo a una pequeña de 3 años. Tenía una saturación de oxígeno de 76% (lo normal, es sobre 95%), la pobre estaba super apremiada, tenía sus cachetitos rojos con los 40 y tantos de temperatura, el pulso lo tenía por las nubes y hacía un tremendo esfuerzo por respirar.
Obvio que salí corriendo al pasillo para pedir ayuda. En cosa de minutos la niña estaba llena de monitores, accesos venosos, oxígeno, etc. Calculen que ambientalmente hay oxígeno al 21%, pero aun con el 100% que le dimos la pobre estaba apenas.
Fue en ese contexto cuando caché que era una urgencia DE VERDAD. Ahí es cuando la adrenalina te sube y te sube, sientes que tu corazón late a mil y abres todos tus sentidos para reaccionar rápido. Eso sí, sentía en parte que estorbaba, porque en situaciones así se requieren de años de expertiz que por cierto no tengo aún. Así que opté por ayudar en lo que podía y dejar la acción en manos de los más idóneos.
Mientras esperábamos que se estabilizara, comenzaron los llamados a todos los hospitales y clínicas que tuviesen una UCI…me van a creer que no había un miserable cupo en toda la capital? Fue la angustia más grande, porque significaba que si la niña no mejoraba, la tendríamos que intubar (o sea, se instala por la boca un tubo en la vía aérea para darle oxígeno con presión positiva), panorama poco alentador por cierto, porque no era el mejor contexto para hacerlo. Todos teníamos cara de 2 metros de largo, sentíamos angustia, hasta rabia diría yo de percibir en el aire que se venía lo peor.
Pero por suerte, teníamos buena estrella anoche. La chiquitita la luchó toda, fue mejorando de a poco, aunque seguía delicada y a la espera de un cupo en UCI hasta esta mañana. Ahí me di cuenta de que por niños que sean, dan la pelea igual por vivir. Ya en esa instancia, te viene esa sensación de cansancio mezclado con alegría, de saber que todo salió bien.
Ojalá que esté ahora mucho mejor. Lo que es yo, creo que no me olvidaré de lo que viví anoche, son cosas que quedan en la retina.


uff….
si hay algo a lo que le temo es a la urgencia pediatrica, sobre todo porque no son lo mio….
pero las que he tenido que enfrentar han salido adelante al menos….
con los adultos, bueno, la cosa es mas tranquila…..
Saludos!!:D
JCM
PD: iba a contar unas anecdotas, pero saldria muy largo el comentario
Cuando hay niños de por medio, en todo, las cosas son mucho más intensas. Elegiste una profesión preciosa.
Un besote, guapetona.
que bueno que se pudo recuperar… tal vez yo me hubiera desesperado al saber que no habia UCI disponible.
Sigo prefiriendo ser biólogo que un profesional de la salud xD ^^U
Saludos!
A mi me tocaron algunos casos en urgencia, pero en mi condición de interno de banco de sangre, asi que por ende, me tocó acompañar a poner algunas transfusiones a pacientes adultos, y me di cuenta que tengo cuero de chancho, sobre todo cuando vez a alguien vomitando sangre a full.
Suerte que todo salió bien con la urgencia. Saludos
¿De verdad te extraña que falten camas de UCI y UTI en Santiago? Y más encima quieren hacer hospitales sin camas ahora… pero bueno, no es el motivo del post. Siempre la primera urgencia vital es la más compleja, más que nada por el neviosismo, pero una vez que te acostumbras al flujograma no hay problema. Lo más terrible es tener que manejar un paro en la vía pública esperando a que llegue el SAMU y sin nada con que trabajar.
Saludos sangrientos
Blood
Uy, cómo le bajó la saturación a la niña…describes con sentimiento pleno la situación vivida, donde las capacidades propias parecen adaptarse y sublimarse ante la urgencia. Aportaste tu valioso grano de arena, que cuenta de todas maneras.
Saludos cordiales.
P.D.: Espero contar con tu apoyo en la campaña que llevo para Príncipe Blog 2007. Gracias de antemano.
Este es un tema…no podría lidiar con la presión y angustia de enfermos en mis manos..no se, como que no puedo separar a la persona que hay detrás de cada “paciente”.-
Cuídate.-
me imagino la adrenalina que debe haber en ese momento pero si sale bien, como fue el caso se debe sentir una sensación de felicidad y alibio, me imagino también que ahora en invierno todos los hospitales deben estar copados, mi hermana ahora también está en urgencia y también está haciendo turnos de noche, claro que le tocó el sábado.
Que fuerte experiencia, hace mucho tiempo atrás me acuerdo que te pregunté si habías vivido alguna experiencia fuerte con niños y me comentaste que no…ahora te tocó vivir una que afortunadamente salió bien y que bueno! porque creo que el sufrimiento de un niñito es algo tremendo y que causa mucha impotencia.
Hay que aprender mucho y tener siempre esa gran disposición que tu tienes para ayudar.
Cariños
Yve
Pues chuta…
Sí que debe ser heavy tratar a un niño con la adrenalina a tope…
Aunque hay gente que reacciona mejor bajo presión…
Siempre he escuchado que los médicos, con el que más sufren, es con el primer paciente que se les muere…
Para peor o para mejor, después logran blindarse del dolor…
Saludos…
Su trabajo es noble, hermoso y se reconoce el esfuerzo que pones en el. Para mi es admirable, aunque yo tuvierala capacidad intelectual, no soportaria la frustracion de ver que faltan demasiados recursos, y que a pesar del trabajo de los profesionales las carencias economicas del sistema de salud le quitan la oportunidad de mejorar o vivir a muchas personas.
Te felicito, de verdad hay que ser valiente y fuerte para vivir con eso
Es por eso que mi especialidad es adultos!! Lo asumo. Hice pediatría en quemados (me tiraron a los leones) y casi termino con depresión. Cuando pasé por ER en el Calvo en eso años (jajaajaj huuuuu) una tarde entre muchas cosas, me tocó recibir un niñito de 3 años con compromiso de conciencia, evidentemente el pendejo estaba en shock, una vasocontriccion garrafal, hipotonía muscular etc… mi Bruja guía me dice… :”Si le encuentras la vía te pongo un 7…”
Y yo la muy cuevuda enfermerilla “tate” que le pongo una º20 por ahí, la estabilizaron y yo con ojos asi de redonditos.. O.O se la llevaron (y obviamente no me pusieron el 7 , maldita!!)En ese tiempo yo era solo alumna, y no tenía hijos.
Tiempo después me tocó ser LA enfermera y ya tenía mi niha de 4 años… y llega a Urgencia una señora con una niñita de 4 años que se había caido a la piscina… fué la situación mas horrenda que me a tocado presenciar en mi vida. No solo porque no pudimos “revivir” a la niña, sino, porque como enfermera a cargo (fin de semana) me tocó hacer todo el trámite de llamar al Servicio médico legal, avisar a carabineros, ver la mamá, el papá llego 3 horas mas tarde a ver a su hija muerta, etc. Son las cosas “pencas” que nos tocan en la práctica profesional. Yo he visto morir mucha gente, pero esta niñita.. aún la recuerdo. Y mientras haces las maniobras piensas fuertemente en tus hijos, en tu familia… por eso no tengo piscinas ni nada con agua. Y después dicen porque somos tan cuáticas.