Pequeña fuerza de voluntad
En el último mes han ocurrido sucesos varios que me han llevado a cuestionar el porqué, en general, la fuerza de voluntad de las personas es tan pequeña, alejándonos de nuestras metas.
Por ejemplo, hace algunos días supe de una noticia bien triste. Una querida colega mía hace poco más de un mes se había hecho un bypass gástrico, sin embargo hace 1 semana fue hospitalizada en la UCI por una serie de complicaciones graves, entre ellas hemorragias y falla renal. No viene al caso detallar toda la historia, pero lo que quiero rescatar de su vivencia es que la idea de “por qué mejor no invirtió todas esas lucas en gimnasio y nutricionista” nos retumba en la cabeza, porque de ser así se habría evitado este crítico estado. Con otra colega, conversábamos que por ejemplo en el Centro de Obesidad de la UC hay todo un equipo multidisciplinario en el proceso, y cuando evalúan cada caso, la mitad de ellos no califica realmente para cirugía. ¿Qué hace entonces que las dietas y el ejercicio sean tan subvaloradas? ¿Acaso la fuerza de voluntad que tenemos es tan pequeña que preferimos la vía fácil (y peligrosa) del quirófano?
Antes quizás pensaba distinto, pero en la actualidad todo este tema de las cirugías estéticas preferiría evitarlo (salvo casos donde claramente no hay otras alternativas). En el último tiempo se realizan cirugías estéticas a destajo, yo me pregunto… ¿es tanta la visión lucrativa del equipo médico que no son capaces de guiar y apoyar a los pacientes antes por todas las opciones no quirúrgicas?
Y en cosas menos complejas del diario vivir también lo vemos… cuántas veces decimos “mañana empiezo la dieta” o “el lunes voy al gym”? y resulta que al final nos engañamos a nosotros mismos. Yo afortunadamente me negué a seguir en ese vicio y partí las pilas con ese y otros proyectos. Hasta me aburrí de tenerle fobia a los temblores (si no, estaría trastornada con todos estos meses de réplicas), así que estoy controlando ese miedo y otras debilidades mías que conforman mi bestia negra.
Es que si la fuerza de voluntad nos permite lograr tantas cosas, ¿para qué limitarnos nosotros mismos?
P.S.: Sorry si me fui en la profunda, fue el domingo reflexivo de Li

Es más cómodo autolimitarse, porque el que se autolimita le hecha la culpa a otra cosa.
Recuerdo que cuando era mechón me iba a la U caminando, me demoraba poco más de media hora en llegar… Así estuve 2 semanas, hasta que me quedé dormido una vez y después la “flojera” me ganó… bueh, cuando empiece las clases y pueda ganar un poco de dinero en alguna ayudantía, me compraré una bicicleta, ya me decidí xD.
Saludos
Desde mi humilde perspectiva el problema está en que nos acostumbramos a las soluciones instantáneas y sin esfuerzo. ¿Para qué hago gimnasia si una “máquina mágica” la hace por mi y puedo seguir echado viendo tele o tuiteando? , ¿para qué hago régimen si una pastilla, un té o una crema me permiten comer como cerdo sin engordar?, ¿para qué le doy reglas a mis hijos si para eso están los psicólogos y las pastillas? El punto de quiebre es simple, o cambiamos o nos atenemos a las consecuencias.
Saludos sangrientos
Blood
Concuerdo con Dr. Blood, aunque a lo mejor también influye la velocidad con que nos movemos día a día. Nos acostumbramos a las cosas rápidas. Hasta nos exaspera cuando la página no carga rápido!!
La costumbre a la alta velocidad hace que esperar 1 mes, 1 año o lo que sea para ver el resultado de la dieta o de algo hace que perdamos el interés y optemos por algo “instantáneo” como la operación o la pastilla.
Saludos,
CK
yo creo q tienen mucha razon ….y aparte el gym es muy rico y adictivo luego de los primeros dias
Es más cómodo autolimitarse, porque el que se autolimita le hecha la culpa a otra cosa.
Recuerdo que cuando era mechón me iba a la U caminando, me demoraba poco más de media hora en llegar… Así estuve 2 semanas, hasta que me quedé dormido una vez y después la “flojera” me ganó… bueh, cuando empiece las clases y pueda ganar un poco de dinero en alguna ayudantía, me compraré una bicicleta, ya me decidí xD.
Saludos